¿Qué hay que tener en cuenta cuando tenemos un paciente con Esclerosis Múltiple en casa?
Dormir bien, no malgastar energía y usar ropa cómoda son algunos de los consejos para los pacientes con EM
La esclerosis múltiple se presenta cuando el sistema inmune ataca una sustancia llamada mielina que es la encargada de la transmisión adecuada del impulso nervioso desde y hacia el cerebro. Es decir que al destruirse la mielina se interrumpe la habilidad de los nervios de conducir impulsos eléctricos lo que produce en algunos casos brotes que pueden durar 24 horas o más y luego desaparecer.
Como es una enfermedad con una patología compleja no se puede determinar cómo se va a desarrollar en cada persona. En muchos casos los brotes aparecen y desaparecen en largos periodos de tiempo y presenta una discapacidad leve. En la mayoría de los casos los ataques son más frecuentes pero existen periodos de recuperación o remisión; y en un porcentaje muy pequeño hay un comienzo lento sin señales de brotes definidos y se van empeorando los síntomas de manera progresiva.
Dentro de las señales que se presentan están los problemas de equilibrio, trastornos visuales, debilidad en los miembros superiores e inferiores, temblores en las manos, pérdida de memoria a corto plazo, depresión, incontinencia y fatiga. En muchos casos, hay diversas etapas de parálisis.
Cuando se muestra el primer brote es fundamental que se haga un pronóstico de la enfermedad para iniciar un tratamiento a tiempo. Es aconsejable tener claro el tipo de medicamentos y calmantes adecuados para manejar el dolor y el horario para tomarlos.
Mientras la enfermedad se va desarrollando lo más importante es dejarle espacio al paciente para que siga su ritmo normal. El objetivo no es poner restricciones, sino buscar elementos que le ayuden a seguir con su independencia y su vida sin mayores cambios o limitaciones.
Por eso hay que tomar medidas en casa para tener en cuenta, en especial cuando ya hay un cierto grado de discapacidad o parálisis. Aquí te damos algunas recomendaciones:
Adecuación de espacios
Por un lado, es necesario que cada espacio (baños, cocina, cuartos, pasillos) esté adecuado para desplazarse en sillas de ruedas, al igual, que la cama y el inodoro deben estar a la altura adecuada para una mejor movilidad.
Actualmente existen muchas adecuaciones para el lavamanos y la ducha con personas en sillas de ruedas que les dan independencia y seguridad. Grifos con palancas mono control y duchas de mano son elementos cómodos y fáciles de instalar. Así mismo, tener dispensadores automáticos de jabón, usar cepillos eléctricos dentales y tener el pelo corto.
Estar cómodo y bien alimentado
No hay que olvidar que la comodidad es lo primordial por eso la ropa debe ser fácil de poner y de quitar, cambiar las cremalleras y botones por velcro y zapatos sin cordones. Hay mangos especiales para ponerse las medias o recoger de forma fácil cosas del piso.
Es necesario tener una dieta equilibrada y no consumir alcohol. Ahora bien, si ya hay una discapacidad mayor a la hora de la comida el paciente debe estar bien sentado y con la cabeza levantada para evitar que se atore. De la misma forma, tener tazas con pico para las bebidas, evitar las comidas congeladas o de difícil masticación.
Mente positiva
Una buena disposición frente a la enfermedad ayudará a contrarrestar los síntomas y evitará que el paciente sufra de depresión o estrés. Por eso nuestro círculo social es fundamental para lograr quitar el malestar y la angustia y sobrellevar los síntomas. No hay que olvidar que dormir bien, hacer ejercicios moderados y ser muy organizado en las tareas diarias es necesario para mantenerse positivo y así tener una mejor calidad de vida.