¿Cómo manejar un enfermo con Alzheimer en casa?
Vivir con un familiar diagnosticado con Alzheimer genera en la familia unos niveles de estrés físico y emocional, por eso aquí les damos algunos consejos para lograr mejores resultados
Vivir con un familiar diagnosticado con Alzheimer genera en la familia unos niveles de estrés físico y emocional, por eso aquí les damos algunos consejos para lograr mejores resultados
Todo cuidador que vive con un paciente con EA tiene que prepararse para los cambios que va a sufrir la persona durante el proceso y necesita organizarse para enfrentar cada etapa. Por eso aquí les damos algunas recomendaciones para tener en cuenta:
- Dejarlos seguir viviendo
En los inicios de la enfermedad hay que dejarlos seguir con su rutina diaria aunque no lo hagan bien o se demoren mucho en hacerlo. Es importante que sean independientes el mayor tiempo posible porque les sube la autoestima y estimula los sentidos. Aunque realice actividades fuera de lo normal, hay que darles libertad de acción siempre y cuando no sean peligrosas para él o para los demás.
- Seguir rutinas
Los horarios y rutinas en cada actividad diaria son fundamentales para que el paciente se sienta tranquilo y seguro. Se debe tener mucha paciencia porque ellos no se acuerdan de todos los pasos que hay que seguir para actividades diarias y terminan modificando lo que para todos es algo normal. Cuando los vaya a vestir es importante ayudarles a elegir la ropa, organizársela en el orden en que se la vaya a poner y evitar la mayor cantidad de accesorios posibles como cinturones, joyas, relojes. En el baño se recomienda que el jabón, el cepillo de dientes y la toalla estén siempre en el mismo sitio. Además, tener barras de agarre y antideslizantes del mismo color del piso en la ducha para evitar sobresaltos y caídas. Hay que simplificar al máximo cada actividad evitándole elegir o tomar decisiones.
- Orden y organización
En la mayoría de los casos los pacientes con EA se les olvida donde pusieron sus cosas y en ocasiones acusan a los que viven con ellos de haberlas cogido o perdido, por eso es fundamental organizar la casa y poner sus cosas en lugares seguros. Los medicamentos no deben estar a la mano del paciente y entre menos adornos, sitios amontonados o cajones desordenados existan es mejor. También hay que acostumbrarse a revisar canecas y papeleras antes de desocuparlas porque muchas veces son los lugares donde ellos suelen poner los objetos sobretodo de valor. Es importante hacer una lista de los posibles lugares donde pueden esconder y amontonar cosas y tenerlos presentes. Cuando sucede algo así dele la razón y busque con él lo que se ha perdido.
- Creatividad
Hay que ser sumamente creativo para que el paciente realice actividades de forma segura y tranquila. Desde dejar en sitios estratégicos solo los alimentos que son saludables hasta ofrecerle su comida favorita para evitar una actividad que sea peligrosa son estrategias que se necesitan para evitar peleas y malos ratos. Lo más importante es seguirles la corriente y buscar ayudas o alternativas que cambien su foco de obstinación para que terminen haciendo lo que necesitamos que hagan.
- Evite encolerizarse y gritar
Parte del buen cuidado es tener mucha paciencia y tranquilidad. Por eso la persona a cargo no puede imponer su voluntad o salirse de casillas. Hay que tener en cuenta que ellos no siguen las pautas establecidas y que poniéndose furioso o gritando no va a cambiar nada. Al contrario, el reaccionar de forma violenta puede ser contraproducente porque aumenta el estrés y desencadena reacciones aún más agresivas. Es importante tener en cuenta que ellos actúan como un niño y que su obstinación y persistencia es mayor en la medida que les llevemos la contraria.
- Comunicación asertiva
La comunicación es fundamental para lograr mejores resultados. Asegúrese de tener la atención del paciente cuando le habla, por eso es importante mirarlo a los ojos, hablarle claro y despacio. Hay que evitar al máximo las preguntas continuas sobre lo qué quiere o no quiere en cada momento. Cuando obligamos al paciente a elegir o tomar decisiones constantemente lo ponemos en una situación difícil y su primera reacción es de enojo y frustración por no saber qué hacer o contestar. Por eso se recomienda prestar mucha atención a su comunicación no verbal porque así podemos saber cuáles son sus necesidades. De igual forma, hay que ser muy cariñoso y afectivo a la hora de comunicarnos con ellos, en especial cuando queremos que termine una conducta repetitiva o cuando va a realizar una actividad que lo pone en riesgo. El amor y la comprensión son fundamentales para el mejor cuidado de un paciente con EA.