Cuida tu mente para que tu cuerpo no se enferme
Entender que las enfermedades están directamente relacionadas con nuestros pensamientos nos ayudará a encontrar la cura sin depender de los medicamentos.
Cuando nos da una gripa lo primero que buscamos es tomarnos un antistamínico para contrarrestar los síntomas y tomar medidas como evitar las corrientes de frío, estar bien abrigados y mantenerse caliente. Sin embargo, nunca se nos ocurre que esto puede suceder porque nuestro sistema inmune esté débil o cómo puedo cambiar la situación en mi mente para que el virus no me afecte.
Estudios han demostrado que cuando pasamos momentos de crisis sea familiar, en el trabajo o en nuestro entorno más cercano hay más posibilidades de que nuestro cuerpo se manifieste sea con un dolor de cabeza, dolores musculares, problemas estomacales o alergias, entre otros síntomas. Por eso, muchos expertos opinan que lo que hay que mirar es cómo podemos afrontar cambios o momentos de crisis para evitar enfermarnos.
La vida es cambiante y más en el mundo moderno. Nadie está exento de encontrarse en situaciones de riesgo como inestabilidad laboral, relaciones tóxicas, crisis económicas, enfermedad de un familiar, pérdidas o separaciones, lo importante es entender que nosotros tenemos el poder de direccionar nuestros pensamientos para que esos momentos se conviertan en enseñanzas de vida y no en odio, ira o fracaso.
Cada uno actúa distinto frente a una situación traumática, algunos se retraen y prefieren hacer el duelo en soledad, alimentando reflexiones nocivas por largos periodos, lo que repercute en su salud física. Otros en cambio lo gritan a los cuatro vientos y se encuentran con la humillación y la vergüenza porque acuden a las personas equivocadas. Por eso, es importante buscar la ayuda adecuada para manejar las crisis de forma más saludable mentalmente y por ende evitar que recaiga en nuestro cuerpo.
Y es que lo que empieza como un simple malestar puede agravarse con el tiempo y desencadenar en enfermedades degenerativas y sin cura. Lo que inicia como una gastritis originada por la frustración laboral o de pareja, puede desarrollar una úlcera y con el tiempo en un cáncer de estómago si no se sana para transformarlo en aceptación, perdón y reconciliación.
Se cree de forma errónea que la felicidad es no tener problemas cotidianos o siempre vivir alegre a pesar de las dificultades. La vida siempre nos va a presentar momentos de angustia, tristeza y en algunos casos desesperación, lo importante es procesar esas emociones y transformarlas en aprendizajes.
De ahí viene el poder de la mente. Actualmente hay libros, conferencias y diferentes técnicas para transformar nuestros pensamientos sin dejar de asimilar nuestros sentimientos de manera amorosa para que nuestro ser interior los entienda, los procese, los perdone y los deje ir. Es el caso del Mindfulness, la programación neurolingüística, la decodificación biológica o las métodos como constelaciones familiares que con sus técnicas avanzadas ayudan a que las personas se entiendan, se acepten y se quieran para afrontar lo que le depara la vida y así sacarle el mejor provecho.
Para algunos el centrarse en el presente ayuda a neutralizar la angustia y ansiedad de no saber qué le deparará el futuro; esto evitará comer, tomar o fumar en exceso, lo que conlleva a problemas de obesidad o diabetes. Para otros el ir a sus raíces biológicas y familiares permite entender quiénes son y que creencias vienen de la niñez para procesarlos y transformarlos en pautas de comportamientos positivos, lo que evitará enfermedades cardiovasculares, cáncer o problemas gástricos.
Como no todo es para todos, cada especialidad tiene sus bases científicas, sus técnicas y sus procesos. Por eso es necesario que investigues sobre cada uno para decidir cuál es el que más te conviene o te gusta de acuerdo a tus necesidades y tus expectativas. Ahora bien, ninguno va en contravía del otro y mucho menos reemplaza la medicina tradicional, así que puedes trabajar desde diferentes perspectivas para encontrar la paz y la tranquilidad que buscas.
Adicionalmente ten en cuenta que todo requiere de paciencia, dedicación y constancia para poder cambiar pautas de pensamiento. Adicionalmente, si haces ejercicio, llevas una vida social activa y te enfocas en metas viables con proyectos de vida motivacionales podrás encontrar el equilibrio y así evitar caer en enfermedades eternas medicándote de por vida.